gastronomía y buena vida

13 de septiembre de 2016

Rita la Cantaora, triunfar fuera de Madrid...


El momento de expansión gastronómica por el que atraviesa Madrid de un tiempo a esta parte ha hecho que encontrar un buen restaurante en cualquier punto de la ciudad sea algo sencillo. Podríamos decir sin riesgo a equivocarnos que estamos llegando -si no hemos llegado ya- a un punto de cierta saturación. Hacerse un hueco en Madrid es muy complicado pero en los alrededores hay mucho territorio por conquistar.


Entre Móstoles, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe y Leganés suman más de un millón de habitantes, una cifra a tener muy en cuenta. Hay público y poco a poco también se van abriendo bares y restaurantes con ganas de hacer y ofrecer cosas distintas. Hemos conocido Rita La Cantaora, ubicado en el centro de Leganés (Calle Juan Muñoz, 43), y podemos dar fe de que no hace falta desplazarse a Madrid para disfrutar de propuestas imaginativas, muy ricas y a un precio justo.

Si arrancas con una platito de sardinas con mango y aceitunas negras como el que sale de la cocina de Rita la Cantaora la cosa se pone seria. Zambombazo de sabor y un motivo más que suficiente para volver. Y lo que faltaba con venir…


De los tres tipos de croquetas -de jamón ibérico con mahonesa de curry, de gambas al ajillo con alioli verde y de morcilla, manzana y almendra- nos decantamos por estas últimas. Caseras caseras, crujientes por fuera y melosas por dentro. Otro bocado sobresaliente.



Las gyozas es uno de los platos que es raro que no pidamos si lo vemos en una carta. No fuimos capaces de decidir y quisimos probar las dos formas en las que las preparan: de rabo de toro con soja y curry rojo y crujientes de oreja y salsa bravaEs interesante el formato que propone Rita la Cantaora tanto en las croquetas como en las gyozas, ya que permite coger 4 u 8 unidades. Ideal tanto para parejas como para grupos.


Seguimos con una focaccia de vieiras gratinadas, pimientos y alioli y los dos bocadillos chinos de la carta: de pato confitado, berros y chimichurri thai y de panceta con cebolla y rúcula. Fue terminar de disfrutar estos platos cuando nos dimos cuenta de que igual nos habíamos pasado de comida…




De todos los platos, digamos, principales de la carta tuvimos la fortuna de elegir el más ligero. Llenos como estábamos, el tataki de buey con praliné de piñones y cubierto de brotes tiernos entró perfectamente. Una receta muy fina y bien elaborada.


Terminado el vino, un albariño You & Me fresquito y precio más que ajustado, nos metimos en los postres. Sí, estábamos llenos pero quisimos dos: espuma de yogur, mango guisado y chocolate y una brutal versión de la leche con galletas de toda la vida.  



Muy satisfechos con el descubrimiento, salimos a la agradable terraza –en una zona peatonal y comercial- a tomar café y brindar con un gin tonic muy cortito por la larga vida de Rita la Cantaora.

-RITA LA CANTAORA

-Calle Juan Muñoz 43, Leganés (Madrid)

-Ticket medio: 25/30 euros 


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