gastronomía y buena vida

12 de mayo de 2016

Sofraga Palacio, un soplo de aire fresco...


Como dijo Azorín: "Avila es, entre todas las ciudades, la más del S.XVI". Con esta cita queríamos comenzar a hablar del restaurante reseñado hoy: Sofraga Palacio. La ciudad de las murallas, absorbe al visitante y le introduce en otro tiempo. Pero por mas que te sientas como un caballero del medievo, Avila además es una ciudad moderna y con una gastronomía actualizada, que en los últimos tiempos esta destacando en una Comunidad, Castilla y León, en la que nunca han sido punta de lanza en este aspecto. La modernidad gastronómica nunca ha sido su fuerte, a pesar de contar con las mejores carnes del país ( carne de Avileña ) y de lucir con orgullo la primera denominación protegida del país en unas legumbres, la judía del Barco, que desde luego no tiene que envidiar nada a las más valoradas Fabes.

Decimos esto, por que en los últimos años, una serie de restaurantes ( y de valientes restauradores ) han elevado la cocina de la tierra a niveles insospechados. Pero ojo, esto no es una critica a la tradición mas pura, es simplemente un guiño a la modernidad que se demandaba desde hacia tiempo. Lugares como Restaurante Cinco ( del que ya hablamos en su momento ) o Toixos de un ex Top chef, han querido establecer un nuevo estatus en la ciudad. Y entre ambas cocinas, ambos estilos, aparece Sofraga Palacio, el que seguramente sea el restaurante mas bonito ( y mas de moda ) de Avila.



Se encuentra situado en un edificio adosado a la muralla, a la derecha nada mas cruzar el Arco de San Vicente, en el numero 12 de la Plaza Sofraga. El lugar, que perteneció a varias familias nobles de la ciudad e incluso fue durante un tiempo un convento de clarisas, en la actualidad muestra el trazado externo de una reforma acontecida en el S.XIX. El interior es otra historia. Tras la actualización absoluta del lugar, encontramos, ya decimos, el lugar mas bonito de Avila. Espacios diferenciados, barra de bar para un picoteo mas informal, que por la tarde/noche se convierte el lugar de moda para dejarse ver. Varios salones, donde se realizan bodas u otros eventos. Incluida una cupula acristalada, que en los días de mas publico hace las veces de restaurante. Y por supuesto la joya de la corona, esa zona de grandes cristaleras y vistas privilegiadas a las murallas, que es el restaurante propiamente dicho.



En Sofraga, el chef Alejandro Gutierrez ha instaurado una cocina a caballo entre la tradición mas pura ( carnes y pescados a la brasa), con platos mas de vanguardia, pero siempre manteniendo coherencia. Una cocina de mercado, como se llama en la actualidad. Nosotros de nuestras dos visitas, detacariamos sobre todo y sobre todas las cosas, los pescados a la brasa de punto excelso, que el cocinero Vicente Martín se encarga de preparar. También las carnes pasan por sus manos. De los entrantes a destacar, un recurrente pulpo a la brasa, que sorprende por su perfecta cocción, acompañado de crema de patata y mojo rojo. Instalado en la modernidad encontramos un Foie a la plancha y palomitas al Pedro Ximenez, donde la sorpresa son las palomitas.



De nuevo visos de vanguardia en esos chipirones con panceta confitada, en un guiño mar/montaña, que sorprendentemente casa a la perfección. De gran ejecución las verduras a la plancha, en lo que quizá es lo que menos sorprende.


Los pescados, la gran seña de la casa, se lucen en una lubina a la brasa de llorar y en un bacalao a la brasa con salsa vizcaína, en el que quizá al ser desalado el pescado, queda menos jugoso, algo que compensa la sabrosa salsa. Siempre la brasa presente, una de las grandes bazas de Sofraga.



En las carnes, las terneras de Avila prestan su calidad en platos como el Chuletón o en las mollejas de ternera con setas, de sabor potente.  De igual actualidad el Rabo de ternera crujiente, en el que el sabor de la carne se pierde en otras elaboraciones.



Dando paso a los postres, todos de gran factura. Soberbio el helado de crema de orujo (adictivo diría yo) acompañado de sobao pasiego de elaboración propia. Postrazo. Por ultimo hablar de una resultona tarta de la abuela y chocolate caliente, que no empalaga




En definitiva, Sofraga ofrece todo lo deseable en un buen restaurante. Un espacio cómodo y moderno. Un servicio eficiente, incluso en las grandes aglomeraciones y una cocina acorde, en el que el gran elemento diferenciador es esa parrilla y los pescados salvajes, una asignatura pendiente en una ciudad eminentemente carnívora.


P.D: Como apunte final, destacar igualmente la terraza del restaurante, que con buen tiempo debe ser una autentica gozada terminar la comida con el café o la copa allí. Para cerrar el texto, indicar la posibilidad de aparcar en el mismo establecimiento, pues cuenta con parking privado de tierra y al aire libre.Y con vistas a la muralla!!!




Si quieres repetir nuestra experiencia reserva mesa desde aquí...SOFRAGA PALACIO

-Plaza Sofraga 12, Avila 

-Ticket medio: 35 euros

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