gastronomía y buena vida

25 de noviembre de 2015

El Campero: El templo del Atún rojo...

Hay templos que trascienden lo cotidiano. Templos gastronómicos que por una u otra razón centran su oferta básicamente en un producto. En Madrid tenemos varios ejemplos pero ninguno tan claro como La Tasqueria del televisivo Javi Estevez, con su oferta de alta casquería. En Barbate, en esa tierra que amamos como es Cadiz, en esa costa en la que hemos madurado y disfrutado tantos veranos, se encuentra el que posiblemente sea el mejor restaurante de España donde se trabaja el Atún Rojo, esa joya de nuestros mares. El Campero, una institución a nivel nacional, sirve de todas las maneras posibles, habidas y por haber, el preciado túnido.



Nosotros nos acercamos un día de mediados de Agosto, sin reserva ( lo normal es que si quieres comer sentado en el salón, reserves con antelación) para picar algo y preparar una visita mas a fondo. Pero hay veces, que una comida se va de las manos, y al final te metes un festín de esos que recuerdas siempre.


Nos toco esperar, pues El Campero a la hora de la comida se llena y de que manera. Así tras un par de cañas y pelearnos por unas aceitunas y la tapa correspondiente, nos sentaron en una mesa alta cerquita de la cocina. Hay que destacar el excelente servicio de sala, simpático como solo en esa tierra saben serlo, el cual es una excelente fuente de recomendaciones. Nosotros nos dejamos llevar y con algunos platos claros desde el momento de sentarnos, comenzamos a pedir.


Una de las cosas que mas nos gustó, son esas reminiscencias japonesas, tan evidentes en algunas preparaciones. Así comenzamos probando el "Falso tomate relleno de hueva de atún y alioli de pera" que es un trampantojo en toda regla, que marca un camino ineludible en toda la comida, entre la tradición y la técnica. Sabores sin esconder, puro mar. Además, el primer guiño nipón de la comida, como ese "variado de sushi" ( niguiri y maki de atún ) en el que solo hay que ver el color del pescado, para salivar sin remedio. Productazo.




Decididos a compartir todos los platos ( salvo el niño de 31 años que nos acompañaba, para el cual el riesgo en la comida no es una opción ) nos lanzamos a la piscina con un genial "Bombón de foie, mojama y queso con crema de manzana". Frío, salado, grasa fundente. Son palabras que pueden definir lo indescriptible. El nivel se mantiene y no paramos la fiesta. "Usuzukuri de vieiras y caldo dashi". Japón presente en uno de los pocos platos que prescinden del Atún. Finura en el molusco y alegría en el caldo. Sabrosura y untuosidad.



Volvemos al protagonista de la casa con dos platos como el  "Tataki de atún rojo", en esta ocasión media ración. Acompañado de encurtidos, jengibre y wasabi. Limpieza en la ejecución. Toque ligerisimo de plancha para no pervertir el plato. Antología pura. Además unos brutales "Callos de atún con morcilla de su corazón"  servidos en una coqueta cazuela de ración y garbanzos. Locura. Se vislumbra la lágrima, que no llega a formarse por la falta de picante al que estamos acostumbrados. Aun así, un imprescindible.



Aún con ganas de más, pedimos una ultima faena antes de la retirada. "Atún picante". Lomos del pescado cortados en bastoncillos y ensalada de wakame. De nuevo la mar rompe en nuestra boca. Calidad suprema del producto, mejorado si cabe aun mas, con ese leve picante que calienta nuestro cuerpo. Y cerramos, con un "Gunkan de tartar de atún" que como no puede ser de otra manera, no desentona y cierra una comida memorable.



Añadiremos los platos consumidos por ese amigo, de cuyo nombre no quiero acordarme, sobre todo por ese acierto que fue la "Mini hamburguesa de atún rojo" mas conocida como "Tuna burguer" y su ketchup de kimuchi, que era como para beberse un bote. Además de unas "Puntas de solomillo de retinto" de calidad, pero que no venían al caso.


En definitiva, restaurante "temático", el mejor de este país para comer Atún rojo sin duda. Con "Dos soles" de la Guía Repsol y con un servicio de sala y barra simpático y profesional ( muy importante esto ). Un sitio que recomendamos visita y si puede ser, dejarse engullir por su menú gastronómico. Nosotros volveremos sin duda a probarlo, y lo contaremos de nuevo.



-EL CAMPERO. 

-Avd. de la Constitución, local 5c , Barbate (CADIZ)

-Ticket medio: 35/45 euros



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