gastronomía y buena vida

11 de septiembre de 2015

Mi kitxen: Un prometedor estreno en Madrid

Dar la bienvenida a un restaurante nos encanta. Es una alegría para nosotros recibir un correo electrónico en el que nos invitan a la puesta de largo de un nuevo establecimiento. El último ha sido La Kitxen (Calle Hartzenbusch, 8, Madrid), donde en un local situado a pocos metros de la glorieta de Bilbao la pareja formada por Michel y Raúl han creado un pequeño universo en el que se mezclan sabores de países muy distintos. Colombia, Tailandia, Indonesia, Filipinas, India, EEUU, México, China, Japón o Italia en muy pocos metros cuadrados. La grandeza en La Kitxen está en su cocina.


Antes de iniciar la cena-degustación, en la que pudimos probar alguno de los platos de su carta (no muy extensa, lo que nos parece acertado habida cuenta de las reducidas dimensiones del restaurante), nos fijamos en la sobria pero cuidada decoración, obra de RDestudio. Los cuadros realizados con cubiertos pintados nos gustaron especialmente.

Foto cedida por el propiertario

Foto cedida por el propiertario

 Con un vino (tinto Finca Nueva tempranillo 2014 de Rioja o blanco Fenomenal verdejo 2014) o una cerveza en la mano nos cogió la primera bandeja con una torta de guacamole, suave, suave, con un toque de langostino.



Si el primer bocado resultó delicioso no lo fue menos el segundo. Las gyozas (empanadillas japonesas) son una de las especialidades que más nos gustan de ese país al que apreciamos tanto. En Madrid hay varios sitios donde las hacen deliciosas y La Kitxen ya es uno de ellos.
Continuamos con hummus untado en pan de pita, quizá lo que menos nos entusiasmó al no resultarnos distinto. Elaborar buen hummus está al alcance de cualquiera con los conocimientos e ingredientes adecuados y este lo es. A los incondicionales de esta receta que nació en el Antiguo Egipto no les defraudará.



En el ecuador de la cena apareció el plato que más nos gustó: norimaki atempurado de pollo. El pescado no es el único acompañante válido para el arroz japonés. La muestra fue este maki envuelto en alga nori y acompañado por verduras en tempura. Nos habríamos comido la bandeja entera, suerte para el resto de invitados que estábamos en la última esquina del local ;-).


La traca final comenzó con las clásicas quesadillas, con las que nos sucedió algo parecido que con el hummus. Rellenas de bacon y queso brie y con un punto de salsa agria, bien elaboradas y sabrosas, gustarán a todo el mundo. Ideal para niños.


La mini-hamburguesa, denominada por la casas como ‘la nuestra’, es otra garantía de éxito. La carne está acompañada de queso filadelfia, mermelada de cebolla y tomate.
Con el arroz nasi goreng pusimos fin a la cena. Este plato típico del sudeste asiático realizado con pollo, langostinos, verduras, salsa de soja y huevo frito y el brownie de postre fueron el colofón perfecto para una degustación de primera.




Añadir la excelente acogida y organización realizada por parte de la amiga de esta casa, la periodista Violeta Alonso.

 Desde El Triclinium no nos queda más que desear una larga y próspera vida a La Kitxen. La primera visita nos ha dejado ganas de más y si Dios quiere, pronto volveremos.
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