gastronomía y buena vida

9 de julio de 2015

Restaurante Maru, autentica cocina coreana.

Nuestros lectores habituales saben que somos muy aficionados a la comida japonesa. La cultura, no sólo gastronómica, oriental nos fascina y su fusión con lo nuestro ha dado lugar a restaurantes y recetas impresionantes. En este afán por ampliar nuestros conocimientos nos presentamos hace unos días en Maru, un local especializado en comida japonesa y coreana.



Maru se encuentra en la Calle Reina 37, en el barrio de Chueca de Madrid, y en nuestra visita nos intentamos centrar en la vertiente coreana, aunque no pudimos evitar hacer una pequeña comparación con la japonesa, que detallaremos luego.

La "mahou" Coreana, Cerveza Hite
Tuvimos la fortuna de contar con dos camareros, Gino y Len, muy atentos en todo momento y que nos guiaron por un mundo que no conocemos muy bien. Lo primero que debemos decir es que en Maru es un pecado no probar la barbacoa coreana. La mayoría de las mesas (no todas, ojo) tiene en el medio instalada una. Sorprende el calor inmediato que emite pero también cómo toda la fuerza va para arriba, por lo que las piernas no sienten nada.



Como tantas veces, nos dejamos recomendar a la hora de tomarnos nota. Arrancamos con los entrantes de la casa, que consisten en cuatro cuenquitos con brotes de soja, calabacín, patata rayada y kimchi, que es col fermentada con salsa de guindilla. Primer bocado sorprendente, algo picante por cierto.


Las gyozas, en cambio, no nos sorprendieron porque algunos amigos del blog ya nos habían asegurado que estaban para repetir. Absolutamente de acuerdo, muy finas, ligeras y con un toque de cebolla caramelizada que las hace distintas.

Gyozas

Metidos en harina, llegó el momento de encender la barbacoa, que tú manejas al gusto. Decidimos compensar el picante con algo más liviano, el bulgoki, que son tiras de aguja de ternera marinada en salsa de soja. El bulgoki quizá deje fríos a los que buscan más emoción pero para eso están camareros como los de Maru. ¿Quieres picante? Pídelo. El Je Yuk Bo Kum es tu plato. Como suele pasar, el primer bocado resulta suave pero la cosa se va calentando…

Je Yuk Bo Kum 



-detalle de la parrilla































Bulgoki

Entre remesa y remesa de carne al fuego fuimos tomando piezas de maki. Optamos por pedir una especialidad coreana (kimbab: surimi, zanahoria, nabo encurtido en vinagre, pepino, huevo, aguacate y tempura de espárrago) y otra japonesa (uramaki flameado: vieiras, aguacate y zanahoria por dentro; atún, salmón o anguila, más aguacate y huevas de trucha por fuera). Victoria de Japón, por la mínima, eso sí.

Kimbad coreano

Uramaki flameado




Llegamos al postre realmente llenos pero no podíamos irnos sin probar una especialidad coreana. Fuera de carta estaba el Pah Bi Su. La mezcla de hielo picado, nata, mermelada de fresa, dulces coreanos, leche condensada y ‘migas’ de Oreo resultó muy refrescante aunque la ración resulta algo empalagosa si es para una persona nada más. Nosotros, entre dos, no nos los terminamos.

pah bi su


Apuntamos el servicio de café como única nota negativa. Es cierto que en Corea no se toma como aquí pero debido a que la clientela es esencialmente española creemos que debería mejorar la calidad y controlar la elaboración. Un café cortado no es un café con leche.

Marchamos de Maru con la sensación de haber acertado con el coreano que llevábamos tiempo buscando. Por 30 euros puedes degustar varios platos de esta cocina tan desconocida y eclipsada en España por su vecina japonesa o por poco más de 10 euros tomar un menú del día que, por lo que vimos en otras mesas, no es para nada una mala opción.



 Restaurante MARU. 

Calle Reina 37, MADRID

Precio medio: Menú diario 11 euros y comer de carta entre 25 y 35 euros



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