gastronomía y buena vida

17 de febrero de 2015

La mar salá, de la lonja a Toledo..

Toledo, la cuidad de las tres religiones. De las vistas espectaculares. De las callejuelas estrechas. De las cuestas. La ciudad del Tajo. Todo eso y mucho mas podemos encontrar, pero como a Madrid, le falta la playa. Aunque eso no es un problema si queremos comer pescado de nota. Existe un pequeño muy pequeño lugar, fuera de la zona histórica, donde se puede disfrutar del sabor a mar. Este sitio es La mar salá.







Ubicado (como no) en una pequeña calle en cuesta, el local es básicamente una pequeñísima barra y un pequeño salón. Tras una caña y un albariño en la barra, nos acomodamos en el salón, con solo dos mesas mas disfrutando de la comida. La carta, se compone de entrantes para compartir, mariscos, pescados, unas pocas carnes y arroces. Y por supuesto los postres, que fueron de lo mejor del día.















Comenzamos, tras unas filloas rellenas de marisco cortesía de la casa, con los siguientes platos a compartir:







-Croquetas de zamburiñas. Crujientes, melosas y de sabor a mar, que de eso se trata. Pedimos por unidades. Una ventaja de la carta es la opción, tan de moda, de pedir medias raciones.







-Ensalada de Vieiras con tomate, mango y....mezclum de lechugas. No voy a comentar nada de ese verde industrial y diremos que las vieiras compensan ese craso error. Una pena.







-Ademas, media ración de pez mantequilla a la plancha con compota de tomate. Un plato de éxito asegurado. El pescado de una calidad y frescura máxima, acompañado de un espesita salsa de tomate y unos chips de patata morada.







-Media ración de Nido de patatas, habitas y chipirones. Plato que no sorprende, pero que cumple. De nuevo destaca la frescura en este caso del chipiron. Bueno sin mas.









-Raya a la gallega. Se acompaña de una crema de calabaza y manzana. La raya es un pez de textura y sabor especial. En este caso es un plato de nivel. Contrastes y recuerdos de sabores presentes en otros platos de nuestro imaginario mas tierno.












-Y llegamos a los postres, de un nivel sorprendente. De verdad decimos que fueron lo mejor de la comida. Torrija al vino y helado romero. Torrija con crujiente caramelo, melosa por dentro acompañada de un sorprendente helado de romero. De nota.








- Por ultimo una tarta de manzana y helado de panacotta, con la que casi se nos saltaron las lagrimas. El helado vuelve a sorprender y destaca junto con el hojaldre crujiente. Ademas unas trufas deliciosas y un café para finiquitar una estupenda comida.




























Si quieres repetir nuestra experiencia reserva mesa desde aquí...LA MAR SALÁ

  LA MAR SALÁ. Calle HONDA 9, TOLEDO. 

Precio aprox. 35/45 e





"Si quieres que vayamos a conocer vuestro restaurante, ponte en contacto con nosotros, eltriclinium@gmail.com"
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