gastronomía y buena vida

18 de septiembre de 2014

Café Colón Madrid

La primera noticia que tuvimos en El Triclinium de la gestación del Café Colón , fue a través de las redes sociales. Y así, cuando se produjo el alumbramiento allá por el mes de mayo, tuvimos el placer de conocer esos primeros pasos. El restaurante, situado en un lugar privilegiado de Madrid (mismísima Plaza de Colon) es un claro en medio de la jungla de trafico y asfalto que le rodea.






El local esta pared con pared con el Teatro Fernán Gómez. Al penetrar en el, nos introducimos en un ambiente ecléctico, luminoso y cálido. El detalle de la luz, se ha mimado como a un hijo, y es uno de los fuertes de este bonito restaurante. Una barra en forma de isla en medio de la sala, mesas a ambos lados, rincones mas íntimos y una estupenda bodega climatizada de cristal, que da el toque definitivo a una genial  decoración. Es un sitio bonito de verdad.


































En ese primer contacto con su cocina, ya digo por el mes de mayo, asistimos a una presentación de distintos platos, dejando un gran sabor de boca en todos los presentes: tapas de salmón marinado, unos maravillosos torreznos ibéricos, un bocado de arroz ibérico (uno de los fuertes de la casa son los arroces) y así un largo etcétera hasta completar una velada maravillosa y en muy buena compañía. Esta, continuo con una divertida propuesta en cocina. Allí conocimos al equipo y al chef Jesús Barreiro, joven pero sobradamente preparado, que ha trabajado con el chef Sergi Arola entre otros. La propuesta citada consistía en terminar los invitados sus propios postres, decorándolos al gusto y poniendo los detalles que se les fuera ocurriendo, algo que nos resulto divertido. Cerramos la noche, probando algunos de sus cocktails en su maravillosa terraza, justo encima del restaurante.



















































Y así, pasados un par de meses, surgió un evento importante para uno de los miembros del Blog: Necesitábamos un restaurante bonito, para realizar una sesión de fotos personales. El primer lugar que se me vino a la mente fue el Café Colón, por la buena experiencia anterior. En esta ocasión se pudieron probar en una cena mas formal, platos de la carta. Esta se divide en varios apartados: platos a compartir, ensaladas, arroces y pastas, guisos, pescados y carnes y por supuesto postres.























Para la ocasión (eramos tres) elegimos platos a compartir, intentando probar de las distintas secciones de la carta. El excelente servicio de sala, nos ayudo a elegir algunos platos, como un estupendo paté de campaña, realizado por ellos mismos, acompañado del famosísimo pan cristal y mermelada de tomate. Un plato genial para abrir boca.












Otra propuesta de nuestro camarero fuera de carta, consistía en una ensalada de bogavante y culis de mango. Si bien el bogavante era de calidad y estaba excelentemente cocido, las lechugas que acompañaban no estaban a la altura. Y es que mi cruzada contra el mezclum de bolsa, no terminara hasta que sea erradicado de toda carta. Sin exagerar demasiado, ensalada correcta, pero sin el nivel del primer plato.







Seguimos con un mas que digno tartar de salmón, acompañado de langostinos y aguacate. Estos platos, tan presentes en las cartas de los restaurantes, me siguen pareciendo atractivos, y siempre que puedo los pido. Este de Café Colón esta a buen nivel. Unas rabas de calamar perfectas fueron otro de los platos elegidos. ya digo, perfectas.
































Y terminamos lo salado, con el plato de la noche. Pulpo a la brasa, con cebolla confitada y parmentier de patata. Otro "clásico", que no puedo evitar comparar cada vez que lo veo en carta. Este me pareció de los mejores que he probado nunca, y no son pocos. Muy recomendable.







Y finalizamos la cena, con los postres: Un tocino de cielo de Maracuya, que fue mi postre en la primera visita y de nuevo en esta última. Sorprendente. El lingote: Una panacotta de toffe acompañado de un genial helado de violetas, el mejor de los postres sin duda. Y por último una infusión de frutos rojos, que si bien estaba bueno no llego a entusiasmar como los anteriores.


































En definitiva, sitio bonito donde se come muy bien, con el añadido de poseer una de las terrazas mas exclusivas y mejor situadas de la capital.











Postdata: Las fotografías de la segunda parte del reportaje han sido realizadas por el fotógrafo Sergio Lora.




CAFÉ COLÓN 


Plaza de Colón (Calle Goya 2) - MADRID


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