gastronomía y buena vida

20 de mayo de 2014

El Baret de Miquel Ruíz: Cocina sincera...


Estando en Denia, gastro-ciudad sin igual en la zona de la Marina, seria motivo de excomunión no "intentar" visitar El Baret. Decimos intentar, ya que este pequeño local de la calle Historiador Palau, no tiene hueco libre en fin de semana hasta septiembre ( sin perjuicio de las reservas que se bajan del barco sin avisar ) dato que sirve para dejar claro, que algo esta pasando y muy grande dentro de este Baret de Miquel.



Hablar de Miquel Ruíz, es hablar de la época dorada de El Girasol de Moraira como jefe de cocina ( dos estrellas michelín ) y de su hijo más reciente, La Seu, con su estrella en Denia. Pero igual que Chefs de todo el mundo, pagarían por estar en su situación (presión, superación y  halagos hasta el peloteo), este recorre el camino a la inversa y se presenta en un local mínimo con el apoyo casi único de su mujer e hijo. OLE!!




Así mientras nos acomodamos en una pequeña barra para dos, único hueco del día (suerte la nuestra), empezamos a ojear el local, con su decoración desenfadada: sifones, botellas de colores, libros amontonados en un taburete, mesas sin manteles y sillas cada una de su padre y su madre, sin los lujos y gastos que antaño disparaban los precios... y su carta ( un folio ) con platos que entran por los ojos y que te ponen en un brete a la hora de elegir. Pero el gran dilema llega cuando la mujer de Miquel, comanda en ristre, te canta los fuera de carta. POR DIOS!! Un consejo en este momento, pónganse en manos de los que saben y déjense guiar. Así hicimos nosotros:



Detalle decoración




Baret




Carta




-Patatas y berberechos: Homenaje cerrado a los bares de toda la vida. A esos domingos en familia. Patatas fritas y  berberechos. Nos costo adivinar el sabor, pero la suave salsa que acompaña los tubérculos esta para beberse un vaso entero.







Patatas y salsa de Berberechos




-Croquetas de Fesols i nap ( Arroz de habichuelas y nabos) : Croqueta de buen tamaño, crujiente por fuera y cremosa por dentro, dejándose notar los granos de arroz en el rebozado. Espectaculares.





Croquetas de arroz





Detalle jugoso



-Tartar de bonito y ajoblanco de chufa: Amantes del pescado crudo como somos, nos sorprendió el contraste entre el bonito y ese ajoblanco indescriptible. Plato sorprendente que se presenta con el  toque justo de aceite en crudo, crujiente de pan y unas piezas de fruta que identificamos, creemos, como albaricoques.






Bonito y chufa, esto acaba en boda..



-Figatells de sepia: "Hamburguesas" de sepia troceada y ligada con pan. El invento se riega con una salsa de aceite y ñora. Quizá el plato estrella de la casa, por ser uno de los mas vendidos. A nosotros nos encanto y lo recomendamos.




Figatells 




Detalle Figatells 



-Berenjena asada con turrón de piñones y bonito en salazón casero: La clásica berenjena del Baret, se prepara con miel y queso, algo mas golosa. En esta, en cambio, contrasta el dulce del turrón (de pecado) con el salazón e incluso con el sabor a brasa de la berenjena y un toque, de nuevo dudamos, a jengibre encurtido. Otro plato repleto de ingenio que nos "engaño" de nuevo.




Berenjena, bonito y piñones





-Sashimi de caballa y alcachofa en tres texturas: La caballa, fresca, se presenta no al modo tradicional del sashimi mas japo, si no en tacos mas gordos con alcachofas: salsa, plancha y ligeramente cocidas. Personalmente es el plato que mas me gusto. En cambio, mi acompañante no encontró la gracia a esa salsa, que según decía, mataba la caballa.





Sashimi de caballa y alcachofas



-Tarta de Manzana: Siempre, SIEMPRE tendréis hueco para este postre. Parece algo monstruoso para dos, pero engaña. Dos finas laminas redondas de hojaldre rellenas de manzana en bastoncillos, y lo que nos pareció dulce de leche, leche merengada y helado de vainilla. TOP!! Un final de altura para una comida en la cumbre.









Brutal tarta



La comida fue regada por un Verdejo, Garabato, pues queríamos cambiar de tercio y pasar de los vinos de la zona y de la uva moscatel, a vinos mas secos y que a mi parecer casan mejor con el pescado.





Y cerrando la crónica, mientras tomábamos unos digestivos mantuvimos una interesante conversación con el  hijo de Miquel, Adrian. Nos contó que su padre era feliz aquí, cocinado para las señoras del barrio, que prueban sus platos y le piden sus recetas. Que tuvo en una época a 50 personas bajo su mando y control y que acabo hastiado de ese mundo. También, que ahora y después de estar en lo más alto, cocinaba por gusto, sin esos menús cerrados de 80 y tantos euros. Ahora entra en la cocina con placer. Y de esa manera, con sus jóvenes cocineros en practicas, aprendiendo sin la presión de estrellas, mano a mano con el gran Miquel, había encontrado el sitio donde siempre quiso estar.






Detalle cuenta



"El baret de Miquel", Calle Historiador Palau 1, Denia (Alicante)

Precio: 25/30 e 


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