gastronomía y buena vida

11 de abril de 2014

Mad Café: el santo grial de las hamburguesas?

Una virginal crónica de Ruben Ceballos para @eltriclinium:


Me siento ante el ordenador con los mismos nervios que supongo que sentirá un deportista de élite cuando por fin debuta con el equipo de sus sueños. Así me siento yo al poder escribir con este gran equipo al que tanto admiro. Sin más dilación, vamos a la mesa...





Fachada Exterior





Me encuentro en Madrid, un viernes por la tarde con cinco amigos más. Estamos disfrutando de unas cañas en La Latina y después de unas charlas y risas nos dispusimos a realizar nuestra travesía hasta el restaurante The Mad Café, situado en la calle de la Cava Alta, 13, un lugar famoso por sus hamburguesas. Teníamos reserva, algo que recomiendo si no os queréis dar media vuelta porque estaba todo completo. Nada más entrar encuentras con que es un sitio pequeño pero bastante acogedor, sin nada de alardes, con una decoración sencilla y con encanto. Después de ubicarnos en una mesa nos entregaron la carta, que a la mayoría de mis compañeros gastronómicos les pareció muy original: estaba impresa en cartón y colocada en una especie de archivador. A mí personalmente no me gustó porque parecían mis apuntes de cuando iba al instituto pero para gustos...







carta 1.


carta 2.






carta 3.






Mirando la carta encontramos varios entrantes de los cuales en democracia, elegimos nachos con chile, guacamole y tenders de pollo. Para acompañar y regar nuestras papilas gustativas unos decidimos tomar cerveza La Virgen, variedad artesanal con un sabor muy suave y que relajó nuestros sentidos. Lo malo es su precio pero merece la pena probarla. El resto se decantó por Estrella Galicia, todo un puntazo poder tomarla en un restaurante de hamburguesas. Otro punto a favor del restaurante es que tienen una buena variedad de cervezas.






Cerveza La Virgen y Estella Galicia





Nos disponemos a entrar en faena con los entrantes. Los nachos eran buenos, con un queso fundido que quizás le faltaba un puntito más de calor; el guacamole era correcto, acompañaban bien a los nachos, pero la corona se la llevaba el chile de carne y frijoles, que estaba excelente. Los tenders (los nuggets de pollo de toda la vida), servidos en bolitas y con un buen sabor y un buen rebozado, estaban acompañados de salsa barbacoa y otra de queso.





Tenders
Nachos


























Después de haber calentado nuestro sentido del gusto con los entrantes llegó el plato estrella. Hubo quien eligió la hamburguesa con queso de cabra, otros pidieron la Hottie, que es picante y con jalapeños, otros la de chile y otros, en los que me incluyo, la BBQ Burguer. Pedir la carne al punto fue un acierto por mi parte.Todas las hamburguesas venían acompañadas de patatas caseras que estaban exquisitas y muy bien sazonadas.





BBQ




Hottie















Me dispuse a hincarle el diente a mi hamburguesa y lo primero que me encuentro es que el pan está muy bien tostado y muy consistente. No se te hacía pedazos como pasa en otras porque no aguantan el peso. Di mi primer bocado y me percaté de la buena textura de la carne, muy jugosa, se deshacía en la boca. Si la hubiera pedido más hecha, habría perdido esa personalidad pero, como he dicho antes, para gustos... Seguimos, el pan muy crujiente, el bacon muy crujiente y sabroso, el cheddar acompañaba bien pero lo que más me gusto fue la salsa barbacoa. Estaba sublime. Con un sabor perfecto,  de la mejor que he probado, alzaba a la hamburguesa en su conjunto a un nivel alto. La hamburguesa con queso de cabra estaba buena pero ese acompañamiento era demasiado protagonista y dejaba la carne en un segundo plano. La Hottie es correcta pero el picante enmascara los sabores y no los disfrutas. Eso sí, para los amantes del picante es una delicia. Mi opinión respecto a la de chile es que es buena pero quizá ese no sea el matrimonio perfecto. Redunda la carne.






Chile

Queso de Cabra


















Como dice el dicho, “una comida sin postre es como un traje sin corbata”, así que después de haber disfrutado de las hamburguesas nos dispusimos a elegir. Los nominados fueron la cheesecake, correcta pero puede ser mejorable, y la tarta de zanahoria, un postre muy jugoso. Ambas porciones fueron un visto y no visto. Para terminar la velada se pidió el café, y aquí hubo un detalle que me encantó. Cada taza la acompañaban con una pastita rellena de chocolate que estaba muy buena y es un contraste poder tomarte algo dulce con el amargor del café. El servicio fue correcto, con amabilidad y sin nada de tardanza. Una vez pedida la cuenta te encuentras con que cenar en Mad Café no es un atraco. Tocamos a una media de 20 euros por persona y salimos bien satisfechos. A alguien le puede parecer caro una hamburguesa por nueve euros pero, de nuevo, para gustos...






Cheese Cake




Carrot Cake




Conclusión: ¿he encontrado el santo grial de las hamburguesas? La respuesta es no. Las hamburguesas son muy buenas y artesanales, bien acompañadas y con buenos entrantes, postres y un servicio correcto, gran variedad de cervezas y un lugar muy reconfortante, sin ser excesivo de precio, aunque todo en la vida puede ser más barato ¿no? Mad Café no os va a defraudar y saldréis satisfechos.


Seguiré en busca de la hamburguesa perfecta, mi santo grial, pero recordad: 
“El mejor banquete del mundo no merece ser degustado a menos que se tenga alguien para compartirlo”.  




Precio:15/25 e

Mad Café, Cava Alta 13 (La Latina)



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