gastronomía y buena vida

10 de marzo de 2014

La Charca Taberna, como estar en casa...

Una Crónica de @amarormarca para el @eltriclinium:



Refranero popular, siempre sabio: "El juez y el estómago piden en silencio" y en 'La charca' (C/ Juan Álvarez Mendizábal, 7 Madrid) era sepulcral. Gran descubrimiento, como esas veces que te encuentras diez euros en el bolsillo que creías haber perdido hace días. Esa bonita sensación... Es Laura Piñana, colaboradora de Radio Marca, la que me dio a conocer el restaurante y aprovecho este rincón de triperos para agradecérselo. Ha descubierto un bonito rincón en el que juntar a unos amigos y disfrutar de buena comida y un ambiente agradable. Además, el restaurante es un poco como ella: seductor, elegante y muy recomendable (estos piropos son gratis eh Laura, jeje).




No me gusta detenerme en exceso en los sabores, en las sensaciones, porque como en el fútbol, cada uno ve o siente las cosas de una manera diferente al resto. Sólo diré que para mí fue una experiencia maravillosa.





Anchoas de Santoña
Croquetas



















Patatas trufadas con huevos





Como Alvaro tirará de mis enormes orejas si no detallo la comida, diré que degustamos unas sabrosísimas anchoas de Santoña, presentadas de lujo, merece la pena probarlas. Una patata confitada con trufa, un sabor muy particular (creo que todo el restaurante pensó lo mismo, en cada mesa, un plato como el nuestro) y unas croquetas, que nunca sobran. Como plato principal, en mi caso, un solomillo. Rico, sabroso, en su punto. Genial. Esa carne por la que merece la pena pagar un poco más, se deshace en la boca.





Solomillo 




Bacalao
















Pero... rectificar es de sabios y la próxima vez pediré risotto de hongos con foie. Sólo ver la mirada de mi hermano Alex, habitual cronista en este rincón gastronómico, bastaba para saber que había acertado. La conversación estaba en otro punto, pero por lo bajo se escuchaba: 'riquísimos, riquísimos' de Alejandro, que devoro su plato en 180 segundos de reloj. No soy muy dulzón, pero completamos la comida con un arroz con leche muy sabroso.




El rissoto de Alex




Arroz con leche
















La comida es buena, el marco incomparable y el precio ajustado (el sábado ofrece menús del día por 14 euros). Es de esos sitios en los que sientes que no sobras, que no te meten prisa, que podrías disfrutar de tu café mucho tiempo porque siempre encontrarás en tu camarero una sonrisa cómplice y no esa cara de vinagre con la que en ocasiones chocas en algún restaurante. De la zona, poco que decir. Es el sitio ideal para dar un paseo y bajar la comida, asomarse al Templo de Debod o caminar hasta Sol....PERFECTO!!!




Comida: 8.5
Atención: 9.5
Precio: 8
Puntuación total: 8.5 (la puntuación más alta que he dado hasta la fecha)
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