gastronomía y buena vida

2 de diciembre de 2013

Restaurante Lobato, una pequeña derrota...


Comida de amigos. En una zona noble de Madrid. El elegido por razones laborales de uno de los comensales, fue el Restaurante Lobato, (situado en la Calle de Cervera 1) vagamente conocido por alguno del equipo y con buena fama. http://www.restaurantelobato.com/



Local antiguo con barra y cristalera como recibimiento de los clientes. Al fondo, el salon, de nuevo con ese toque rancio y antiguo de tantos y tantos restaurantes del país. El local además presenta una carta clasica, acorde a su estetica, de platos contundentes. Además de un menu del día, que en esa ocasión solo convenció a uno de los sentados a la mesa. Bastante pobre.




Grandes Callos
Croquetas


























Los otros dos, (pobres desdichados) decidimos pedir de carta, sin alardes. Y he aquí, el primer detalle. La carta, sin IVA en los precios, lleva al engaño. No por que no lo ponga bien claro, y no te des cuenta, si no que pides pensando, Veras que palo!!.. y dicho y hecho. Unas croquetas de jamón, muy normales ellas, acompañadas de patatas paja ( Que costara una ensalada o unas patatas como mandan los canones??? ), una abundante fuente de callos, espléndidos!!, y un plato a compartir de rabo guisado, acompañado de patatitas y pimientos, que llego frío a la mesa. Plato de menos nivel que los grandes callos, aunque mejor que las mediocres croquetas. Ni siquiera pedidos vino por miedo, y bebimos agua y vino del más listo del día, el del Menú de la casa!!





Rabo guisado


Unos cafes, un postre (menú) y unos licores cortesia de la casa. Ademas de un par de gin tonics y un ron, a la graciosa cifra de 8 euros copa...INCREIBLE en un bar de barrio, por mucho que este pegado a Arturo Soria. Al final, 98 euros de cuenta. (Tres platos a compartir, sin vino, ni postres...)


Postdata:


No vamos a ser muy malos. Salimos decepcionados, pero no por la comida. No por el trato (correcto), ni siquiera por el local, la decoración, que va!!...Salimos decepcionados por el precio, inflado y supervitaminado de IVA que sufrimos ese dia.  Y que quede claro que no somos unos rácanos, ni unos miserables. Solo diremos lo basico, la comida muy normal, pero he de indicar que los callos, estaban de lujo.


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