gastronomía y buena vida

31 de marzo de 2013

Restaurante La Marcelina, el Decano de Valencia.

Estando en Valencia, tierra de arroces, sería sacrilegio y una casi condena, no comerse una paella a orillas del Mediterraneo. En estas estabamos pensando donde comer, y tras escuchar y leer varios consejos, nos decidimos por el Restaurante La Marcelina, Avenida Neptuno 8, en Valencia capital. Es de recibo decir, que en esa misma calle, junto al criticado, se encuentra la Pepica, otro mitico de los arroces en la ciudad del Turia. Pero gracias a @amaromarca, nos decidimos por el primero, y creemos que acertadamente.


Frente a Frente

La Marcelina recibe al cliente con la cocina a la vista, las intenciones estan claras, y gustan de mostrar al cliente, lo que se cuece en los fogones. Un grandisimo salon, con unas lamparas de otra época, dan paso a una terraza acristalada con vistas al mar, que es un autentico placer.  Ese día el Sol brillaba en todo lo alto, y se estaba tan agusto, que casi me quedo a echarme una siesta.


Terraza con vistas al mar

Pero vamos a la comida. El restaurante ofrece, ademas de la carta, una serie de  menus, que incluyen entrantes y arroz de varios tipos. Nosotros, aconsejados por el camarero, nos decidimos por el Menu Saborea, con una fritura de pescado a compartir, y una paella La Marcelina, que no deja de ser un Arroz del Senyoret. Como bebida, una botella fresquita de Marina Alta, un vino de la tierra, que es una gozada.

Tras una primera toma de contacto con el vino, nos presentan los entrantes. Boquerones, calamares y puntillitas. todo correcto, sin alardes. He de decir, que muy satisfecho no me dejo, pero bueno, lo importante aqui es el arroz. Y este llego con brío. Un arroz para dos, un ali oli perfecto y a gozar. La untuosidad de la primera capa, daba paso a un arroz terso y suelto debajo, ¡Que gusto!. La paella de la Marcelina esta buena, se come con placer, pero no con deleite, no es TOP. He comido arroces mejores en Alicante y por supuesto en casa de mi madre.

Entradas

Arroz la Marcelina

De postre un sorbete de Limon y yo un Gin tonic, que no soy de dulce. Todo esto hace una factura de 64,60 euros. El detalle de cobrar la bebida, y hasta la tonica aparte, no me convencio, detalles que se deben de cuidar mas. Sitio recomendable, agradable, con un trato profesional y esmerado de sus camareros, que soliviantan algunos pequeños fallos.




Servicio: 9
Comida: 8
Calidad/precio: 7

Nota:8




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