gastronomía y buena vida

12 de enero de 2013

La Latina y sus posibilidades

Viernes. Sin saber muy bien que hacer, una expedición de triperos se dirige hacia el centro,  a la Latina, con la intención de tomar unos vinos y picar algo. El punto de origen,  la plaza mayor de Madrid. 

La primera parada, aunque esta masificado y no soy partidario,  es la Sureña, bar conocido por sus cubos de cerveza mahou y por sus No Pinchos.  Un par de cubos y una tosta de salmón, todo por 12 euros. He de decir que un gran ambiente,  juvenil dicho sea de paso, acompaña cada trago.

  El camino continua y paramos en el Toma Jamón, en la cava baja,  una botella de Rioja de la casa y media ración de jamon ibérico a 12 y 6 euros respectivamente,  sirven para abrir boca y seguir nuestro destino.

En la calle almendro, se pueden hacer varias recomendaciones,  Almendro 13, taberna andaluza con buenas roscas y buena carta de vinos, Okashi Sanda,  bar hispano japonés,  con unos cócteles a base de sake muy originales, el Dejate Liar,  con una buena oferta en el que te invitan a la segunda bebida si pides algo de comer y por último La Rubia y la Morena, con unas hamburguesas de carne excelente y demás raciones. 

Siguiendo por la cava baja,  encontramos la camarilla,  croquetas y vinos excelentes,  el Orixe,  un gallego que sirve un buen ribeiro y un pulpo y unas tortillas que no están mal y la taberna de los hijos de lucio, que fue nuestra siguiente parada del día.  Para beber pedimos una botella de vino de rueda,  un verdejo 2011,  Palacio de Bornos,  joven, afrutado y fresco a 14 euros la botella,  y unos huevos rotos con bacon que estaban muy buenos y que volaron del plato en segundos,  a un precio de 9,90 que es caro por la cantidad,  pero justo por la calidad.

Por la zona, Muchas coctelerias ofrecen copas baratas y de cuya calidad dudo, pero es el centro y Madrid es caro. Muy cerca también, está huertas y sus bares de copas que cierran tarde, e incluso chueca y su ambiente festivo. 

Madrid ofrece muchas posibilidades y Madrid hay que vivirlo desde dentro.

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