El Triclinium

gastronomía y buena vida

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26 de septiembre de 2016

Restaurante ORGAZ, la importancia de la materia prima...


Lo ocurrido aquella noche de verano en el restaurante ORGAZ, solo puede calificarse de amor a primera vista. Una pedazo casa de comidas, que con todas las letras calificaría como sensacional. Las opiniones siempre son subjetivas, pero en este caso, aseguramos que la visita merece la pena. Y mucho.




Orgaz presenta dos terrazas de verano ( una de ellas rodeada de unas agradables plantas ) en la parte exterior. El interior presidido por una gran barra, igualmente esta separado en dos espacios. Ademas, de unas mesas altas ideales para compartir platos con amigos y tomar unos vinos. Nuestro camino comenzó precisamente en estas ultimas, disfrutando de un aperitivo con unas cañas que bien valen visita. Las patatas bravas de la casa, que tras un periodo de estudio de meses, salen de la cocina con todo el sabor de la tradición. Lo mismo unos desgrasados torreznos, pura alegría.




Metidos en faena, comenzamos probando otras especialidades de la casa. Queríamos probar lo máximo de platos, por lo que nos dejamos guiar. Una mas que correcta ensaladilla rusa y unas estupendas anchoas con pan cristal nos fueron poniendo en guardia.



Las croquetas, otra de sus estrellas, se presentan en mesa ligeras y crujientes. Poca grasa, como los extraordinarios buñuelos de bacalao, de los mejores que hemos probado. El relleno de brandada fina le da un punto extra.



Otros platos que son seña de la casa, como la ensalada de burrata con salsa de mostaza. De calidad máxima esa burrata por cierto. O siguiendo con lo verde, las alcachofas ( en temporada ) en flor con AOVE. Otra joyita de nuestros huertos.



Buen punto en el pulpo, con cachelos y pimentón. Tradición y respeto con un gran producto. O frescura en el Tartar de atún con mango. Otro de nuestros favoritos.



El rabo deshuesado, contundente y sabroso, se deja ver en mesa con el Steak tartar de vacuno, puro sabor. No desmerece, desde luego, los chipirones encebollados. Otro claro ejemplo de gran producto el que manejan en esta casa.




Aplauso unánime para la merluza de pincho y tirabeques. Sensacional punto del pescado, solo superado por su leve toque ahumado obtenido en el josper. Platazo de verdad.


Terminado esta "brutal cena", a destacar también los cortes de carne, especialmente ese lomo bajo de ternera trinchado, para mi gusto pasado de punto, pero excelente en el fondo o las costillas marinadas y cubiertas de salsa, que hará las delicias de los mas carnívoros. El mancharse las manos al comer no esta lo suficientemente valorado.



En los postres a destacar de nuevo la tradición como bandera. Torrija casera y tarta de queso, como destacable en un buen numero de postres.


En definitiva, y tras una segunda visita recientemente, diremos de ORGAZ que como casa de comidas no tiene precio. La vanguardia se sirve en contadas gotas, prevaleciendo ante todo el respeto por el producto y el buen tino en los puntos, sobretodo en los pescados. La sala responde como un reloj y es fundamental valorar que nos ofrecen. La estética invita a quedarse y la cocina a repetir visita, tamden perfecto.  Imperdible este Orgaz.

-Restaurante ORGAZ,   Av. del Arroyo del Santo, s/n, Madrid

-Ticket medio: 35/40 euros

20 de septiembre de 2016

streetXO, mucho más que una barra mediática...



A David Muñoz le ha colocado en lo más alto su talento. La habilidad de este cocinero madrileño para idear, poner en marcha y rentabilizar sus restaurantes está fuera de toda duda. Vivimos en una era en la que ‘sólo’ cocinar bien no es suficiente. Hay que saber venderse, sin que suene peyorativo, porque si lo que se vende es excelente ¿qué hay de malo en ello? Libres de prejuicios, por tanto, nos presentamos en la barra de StreetXo.

Ayudó que fuera finales de agosto y a última hora del servicio nocturno –raspando las 23.00- para que encontráramos sitio. El local, lleno aunque sin agobios, está ubicado en uno de los lugares más lujosos de Madrid: en la azotea de El Corte Inglés de Serrano (calle de Serrano 52). La subida, en ascensor panorámico, es espectacular.



StreetXo compartió espacio en lo alto de El Corte Inglés de Callao con uno buen puñado de restaurantes y bares, como La Máquina, Imanol o Hamburguesa Nostra. Ahora, sin embargo, a su alrededor sólo hay dos establecimientos: Salón Cascabel –el hermano pequeño de Punto MX- y Rocambolesc –heladería ideada por Jordi Roca y su mujer, Alejandra Rivas-. Casi nada.

El primer vistazo impresiona. Casi tanta gente dentro como fuera de la barra, si se permite la exageración, moviéndose muy rápido, dando voces, riéndose, enfadándose, y la música altita. Bienvenida, recordatorio al cliente para que diga qué no puede comer y, si quieres, recomendaciones. Si no lo tienes muy claro y te gusta todo, la nuestra es que les hagas caso.

Arrancamos con un saam de panceta ibérica a la brasa, acompañada con shitakes encurtidos, sala sriracha y tártara y mejillones en escabeche. Es una creación que sorprende, que al fin y al cabo es para lo que vas a StreetXo, pero en el segundo bocado la panceta me resultó algo fuerte.
Continuamos con el dumplin pekinés, relleno de oreja confitada y acompañado –y adornado- con una salsa de fresas, pepinillos y ali-oli. Simplemente excelentes.




Tanto este plato como los saam vienen con tres unidades pero te ofrecen la posibilidad de añadir alguno más. Buena jugada del restaurante dirigida, sobre todo, a parejas. ¿Quién va a preferir partir el último trozo si se puede pedir uno más? Estad atentos, por cierto, al emplatado de este y las demás recetas. Delante de ti, a velocidad vertiginosa. Te despierta los sentidos antes de abrir la boca.
Después de dos, digamos, entrantes, optamos por dos platos más contundentes. El primero fue un estofado express de vaca roja gallega –ligado con arroz sedoso, tamarindo y emulsión de mantequilla tostada- que nos dejó algo fríos. Uno de los condimentos resaltaba sobre el resto y dejaba un regusto mejorable.



Afortunadamente esa sensación desapareció con la costilla de raya. No resulta cómodo de comer para los que no se quieran manchar las manos, pues para rebañarlo hay que emplearse, pero es una receta formidable. El pescado viene cubierto con una hoja de banana y una pasta de crustáceos sobrosísima y acompañado por pan de gambas y salmorejo picante. Para chuparse los dedos.


Los cuatro platos, más una cerveza y una coca-cola, por 70,75. 35 por persona por comer en una de las barras más originales de Madrid me parece un precio adecuado. No estábamos llenos, a la cena le faltaba un postre. Criticaría que StreetXo no contentara a los golosos pero entiendo que su concepto es diferente. Además, ver Rocambolesc antes de entrar te hace estar ‘tranquilo’: el postre te lo tienes que tomar allí. Y así fue. 


Optamos por compartir un helado de cholocate con topping también de chocolate que fue un riquísimo colofón a una noche con aroma a estrellas Michelín


-STREETXO

-Gourmet experience Corte Ingles de Serrano (Madrid)

-Ticket medio: 25/30 e 

13 de septiembre de 2016

Rita la Cantaora, triunfar fuera de Madrid...


El momento de expansión gastronómica por el que atraviesa Madrid de un tiempo a esta parte ha hecho que encontrar un buen restaurante en cualquier punto de la ciudad sea algo sencillo. Podríamos decir sin riesgo a equivocarnos que estamos llegando -si no hemos llegado ya- a un punto de cierta saturación. Hacerse un hueco en Madrid es muy complicado pero en los alrededores hay mucho territorio por conquistar.


Entre Móstoles, Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe y Leganés suman más de un millón de habitantes, una cifra a tener muy en cuenta. Hay público y poco a poco también se van abriendo bares y restaurantes con ganas de hacer y ofrecer cosas distintas. Hemos conocido Rita La Cantaora, ubicado en el centro de Leganés (Calle Juan Muñoz, 43), y podemos dar fe de que no hace falta desplazarse a Madrid para disfrutar de propuestas imaginativas, muy ricas y a un precio justo.

Si arrancas con una platito de sardinas con mango y aceitunas negras como el que sale de la cocina de Rita la Cantaora la cosa se pone seria. Zambombazo de sabor y un motivo más que suficiente para volver. Y lo que faltaba con venir…


De los tres tipos de croquetas -de jamón ibérico con mahonesa de curry, de gambas al ajillo con alioli verde y de morcilla, manzana y almendra- nos decantamos por estas últimas. Caseras caseras, crujientes por fuera y melosas por dentro. Otro bocado sobresaliente.



Las gyozas es uno de los platos que es raro que no pidamos si lo vemos en una carta. No fuimos capaces de decidir y quisimos probar las dos formas en las que las preparan: de rabo de toro con soja y curry rojo y crujientes de oreja y salsa bravaEs interesante el formato que propone Rita la Cantaora tanto en las croquetas como en las gyozas, ya que permite coger 4 u 8 unidades. Ideal tanto para parejas como para grupos.


Seguimos con una focaccia de vieiras gratinadas, pimientos y alioli y los dos bocadillos chinos de la carta: de pato confitado, berros y chimichurri thai y de panceta con cebolla y rúcula. Fue terminar de disfrutar estos platos cuando nos dimos cuenta de que igual nos habíamos pasado de comida…




De todos los platos, digamos, principales de la carta tuvimos la fortuna de elegir el más ligero. Llenos como estábamos, el tataki de buey con praliné de piñones y cubierto de brotes tiernos entró perfectamente. Una receta muy fina y bien elaborada.


Terminado el vino, un albariño You & Me fresquito y precio más que ajustado, nos metimos en los postres. Sí, estábamos llenos pero quisimos dos: espuma de yogur, mango guisado y chocolate y una brutal versión de la leche con galletas de toda la vida.  



Muy satisfechos con el descubrimiento, salimos a la agradable terraza –en una zona peatonal y comercial- a tomar café y brindar con un gin tonic muy cortito por la larga vida de Rita la Cantaora.

-RITA LA CANTAORA

-Calle Juan Muñoz 43, Leganés (Madrid)

-Ticket medio: 25/30 euros 


11 de agosto de 2016

La Torino, carnes con acento argentino.


Seguimos en verano. En modo terrazas. Y hoy os presentamos una de las mejores terrazas que puedes encontrar por la zona de la Castellana (mira que las hay buenas). Situada en una zona de oficinas y muy cerca de la glorieta de Cuzco, La Torino destaca por sus carnes a la parrilla. Esa es su mejor baza y la sabe explotar al máximo. Ya decimos, su terraza situada en una pequeña plaza creada por los edificios cercanos, con una fuente en el centro de la misma refrescando las noches de calor, es una de las mejores de la zona. El local es amplio, con la parrilla a la vista del comensal y la barra larga en el margen derecho. El resto, decoración sin estridencias.



Pero vamos a lo nuestro. Acomodados en la terraza y cerveza en mano, nos dejamos llevar por las camareras que nos aconsejan perfectamente, con ese embaucador acento de la casa. Como buen Argentino, que mejor que empezar por sus "empanadas". De carne y mozzarella con tomate. Mucho mejores las de carne, con ese sabor a comino que lo devora todo. Nada grasientas y crujientes. Buen comienzo, con un plato que debe ser marca de la casa. Seguimos con una sencilla "Provoletta con jamon y tomate". Aquí la gracia estriba en que la realizan a la parrilla. Nada de horno para fundir el queso. Siempre resultón y divertido de comer.



Nos ponemos serios con el paso a la estrella de la casa, la carnaza, paso previo con unas curiosas "Mollejas a la brasa" que realmente sorprenden. Evidentemente, la molleja se impregna del sabor a la leña, lo que le confiere un atractivo gusto. Aun así, no terminan de cuadrarme (soy mas tradicional en este caso). Pero como nota curiosa no dejen de probarla.



Como paso final, nos dinos el homenaje que veníamos buscando. El "Rib Eye de 700 gr" de carne Argentina, evidentemente para dos personas., que sacio nuestros instintos mas primarios. Excelente corte de carne que se sirve en una parrilla de carbón, para rematarla al gusto. Muy buen final de la parte salada. Carne de sabor y jugosidad de nota.



Como postres, de nuevo recomendados por el simpático servicio de terraza, disfrutamos mas de una excelente "Tarta de manzana" y de un "Brownie de chocolate" y un "Coulant con helado", que nos dejaron con ganas de darnos un largo paseo, para quemar los excesos ingeridos.




En definitiva, quienes busquen este verano terraza y buena comida, la Torino es su sitio. Además de un maravilloso escenario para cenas pre-salida nocturna ( la zona de Avd. Brasil y sus locales ) para los mas jóvenes. Y sin olvidarnos que cuenta a diario con un menu a la cifra de 11,50 e y de un menu ejecutivo a 19,50 e. Ambos se pueden consultar en su web. 



-LA TORINO 

-Paseo de la Castellana 143 (Madrid) 

-Ticket medio: 25/30 euros